ENCUENTRO

Los ojos de Livia
en la puerta del Cabildo
se quedan en los míos.
Son otoño,   
son palabras,                                          
son recuerdos.




Desde un papel suelto,
los ojos de Livia
despiertan estrofas
de amor y silencios
(su compañero
ha muerto).

Es sábado.
Y Livia me lee,
pausada nostalgia,
sus versos.

Recién conocidas.
Minutos.
Diez metros.
Y Livia me lee,                                    
a mí,                                               
una tarde,
el soneto.
Es amoroso.
Es muy bello.
Cuatro estrofas.
Sólo eso.
Catorce versos.
Y el silencio.

Todo, es eso.
Nos despedimos.
Un beso.


Son verdes.
Los ojos de Livia
son verdes.


El azar no existe.
Y el tiempo,
es perfecto.

                                                 
Nora Coria (en "Versos Vitales") 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermoso poema. Libia dolor abierto a la humanidad. Gracias Graciela Urcullu desde S Juan (cerca de la cordillera, que al parecer te gusta)

lorena fernandez dijo...

HERMOSO NORA!!! GRACIAS POR COMPARTIR!!!